Obstetricia
28.03.16

Pescados Neurotóxicos

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda a las embarazadas o que puedan llegar a estarlo , mujeres en fase de lactancia y a niños de corta edad (1-30 meses) evitar el consumo de Pez espada , Tiburón , Atún rojo, Cazón o Lucio, por su alto contenido en MERCURIO.

La toxicidad del mercurio (Hg), depende de su forma química, tipo y dosis de exposición y edad del consumidor. Su forma orgánica, el metil-mercurio posee una elevada toxicidad, se disuelve en la grasa y atraviesa la placenta provocando alteraciones en el desarrollo neuronal del feto y en niños de corta edad.
Los peces acumulan mercurio en su organismo a lo largo de su vida por ello son los grandes depredadores las especies más tóxicas.
El pescado es un alimento saludable y una parte importante de la dieta por su contenido en proteínas, aminoácidos esenciales, escasa cantidad de grasas saturadas y una importante proporción de ácidos grasos omega 3 y vitaminas A, D, E, B6 y B12.

El DHA Omega 3 que aportan los polivitamínicos para las embarazadas son de origen vegetal , de microalgas, contribuyendo al normal funcionamiento del cerebro y la visión.

Los pescados que pueden consumirse sin peligro , en raciones de 170 grs 2 veces por semana son :
anchoas, pámpanos, calamar, caviar (cultivado), centollo, abadejo, bagre, coregonos, perca (de mar), vieiras, platija, merluza, arenque, langosta, sábalo, lenguado, cigala, salmón, gambas, almejas, tilapia, ostras, sardinas, esturión (cultivado) y la Trucha de agua dulce.
El Metilmercurio pasa por la placenta y puede encontrarse en la sangre del bebé a niveles más altos que en los de la madre. El cerebro del bebé es el órgano más sensible a los efectos de la exposición del metilmercurio. El cerebro continúa desarrollándose durante todo el embarazo, así que la exposición en cualquier etapa del embarazo puede ser un problema.
Entre las alteraciones fetales encontramos : cabeza de tamaño pequeño, parálisis cerebral, retraso en el desarrollo y/o retraso mental, ceguera, debilidad muscular y ataques convulsivos.
¿Cómo reducir la exposición humana a fuentes de mercurio?
- Promover el uso de energía limpia que no dependa de la combustión del carbón
- Acabar con la minería del mercurio y el uso de mercurio en la extracción de oro y otros procesos industriales
- Eliminar progresivamente el uso de productos no esenciales que contengan mercurio e implantar métodos seguros de manipulación, uso y eliminación de los restantes productos con mercurio
El mercurio está presente en muchos productos, entre ellos los siguientes:
pilas;
instrumental de medida como termómetros y barómetros;
interruptores y relés eléctricos en diversos aparatos;
lámparas (incluidos ciertos tipos de bombilla);
amalgamas dentales (para empastes);
productos para aclarar la piel y otros cosméticos;
productos farmacéuticos